La fiesta de Halloween será el martes 20 de noviembre en las espectaculares instalaciones del Hotel Portal del Lago a orillas del lago San Roque y podrán asistir afiliados e invitados.

Los Seminarios anuales de la AMFEAFIP y el IEFPA, además de constituir un espacio de debate e intercambio académico de excelencia, tradicionalmente han representado una ocasión especial para encontrarse con compañeros de trabajo y amigos de las diversas jurisdicciones de la AFIP. En ese sentido, las Actividades Sociales y particularmente las Cenas y Fiestas de Cierre de los eventos, han sido un ámbito de esparcimiento y diversión compartido entre los agentes fiscales de todo el país.

En esta oportunidad, la Fiesta de Clausura del Encuentro, a la que podrán asistir afiliados e invitados que quieran despedir el año, se realizará en el espectacular Hotel Portal del Lago, situado a orillas del lago San Roque, en un magnífico entorno natural del Valle de Punilla en plenas sierras cordobesas.

La velada, que será una Fiesta de Disfraces inspirada en Halloween o Noche de Brujas (Ver detalle Aquí), comprenderá una recepción, tres platos, brindis, show en vivo y baile. Y tal como ha ocurrido los últimos años, como parte de la celebración de Fin de Año, se sortearán –exclusivamente entre los afiliados de la AMFEAFIP- algunos viajes al exterior que forman parte de las salidas al Exterior 2019 (Ver Aquí)

Si bien es evidente que este año ha sido difícil para todos los argentinos, otras veces hemos atravesado situaciones análogas y las hemos superado y, estamos seguros que esta vez ocurrirá lo mismo. Por otra parte, e independientemente del contexto y las circunstancias que nos rodean, seguramente todo tenemos algunar razón para festejar y compartir un rato con los amigos.

¡Los esperamos!

 



FICHA DE LA ACTIVIDAD:

Lugar: Hotel Portal del Lago, Villa Carlos Paz
Fecha y Horario: Martes 20 de noviembre a las 22:00 Hs
Vestimenta: Disfraz de Halloween

La cena incluye:

Recepción:
– Selección de canapés fríos
– Brocheta de bocconcini con tomates cherry y albahaca, queso crema y alcaparras, Arrolladitos de ciruela con panceta
– Selección de Bocaditos calientes
– Mini-brochettes agridulces  Mini empanadas de atún, choclo y criollas Villaroy de ave. Shooters Mousse de palta con camarones. Ceviche de mar con salsa criolla

Plato principal
– Entrada: Blanco de Ave a la York.Blanco de ave acompañado de jamón asado, Paté casero sobre mini tosts  y ensalada Waldorf, todo sobre mezclum de hojas verdes sazonado con vinagret
– Plato principal: Medallones de lomo con salsa gourmet acompañado de croutons con mousse de Espinacas y papas noisette

Postre
– Tríptico especial tarteletita de chocolate casero, acompañada de helado de crema, Toc toc de mousse de chocolate blanco, Frutos secos y dibujo de caramelo
Incluye bebidas y brindis


VALOR DE LA CENA
Inscriptos en el XXVII Encuentro Técnico:
El valor de la cena se halla incluido en el arancel. De modo que no precisan pagar ni confirmar asistencia.

No Inscriptos en el Encuentro Técnico:
Afiliados AMFEAFIP:
Arancel : $2400 (1 anticipo de $800 al momento de la inscripción y 2 cuotas de $800 por descuento de haberes)
No Afiliados AMFEAFIP:
Deberán ser invitados por un socio y el Arancel es de $2400 que deberán ser abonados al momento de la inscripción.

INSCRIPCIÓN:
Los interesados deberán enviar un mail a cordoba2018@amfeafip.org.ar poniendo en el Asunto: “Reserva Fiesta de Cierre del Encuentro Técnico”.

 


 

Un poco de historia

Halloween también conocido como Noche de Brujas, Noche de Muertos o Noche de Víspera de Difuntos, es una celebración moderna resultado del sincretismo originado por la cristianización de la fiesta del fin de verano de origen celta llamada Samhaín.

Se celebra internacionalmente en la noche del 31 de octubre, sobre todo en la angloesfera, como Canadá, Estados Unidos, Irlanda o Reino Unido, y, en menor medida, en otros lugares como España e Iberoamérica. A pesar de pertenecer al mundo anglosajón, en Australia5​ y Nueva Zelanda no se observa esta costumbre tanto como en los demás países.

Sus raíces están vinculadas con la conmemoración celta del Samhain y la festividad cristiana del Día de Todos los Santos, celebrada por los católicos el 1 de noviembre. Se trata de un festejo secular, aunque algunos consideran que posee un trasfondo religioso. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición a América del Norte durante la Gran hambruna irlandesa.

El día se asocia a menudo con los colores naranja, negro y morado y está fuertemente ligado a símbolos como la jack-o’-lantern. Las actividades típicas de Halloween son el famoso truco o trato y las fiestas de disfraces, además de las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura de historias de miedo y el visionado de películas de terror.

En algunos países de Hispanoamérica se acostumbra a salir por la noche con los niños más pequeños disfrazados a pedir dulces y cantando. Los mayores suelen acudir a fiestas nocturnas después de llevar a los más pequeños a pedir dulces.

 

Origen del nombre

La palabra «Halloween» se define tradicionalmente como una forma acortada en lengua escocesa de la expresión inglesa Allhallow-even usada como tal por primera vez en el siglo XVI. Bajo la forma «Hallow-e’en» se encuentra atestiguada desde 1745. All Hallows’ Even, o también All Hallows’ Eve, era el antiguo nombre en inglés de la «víspera de todos los Santos», esto es, la víspera de la fiesta cristiana del 1 de noviembre.

«Hallow» es una forma en inglés —ya en desuso— para referirse a los santos, proveniente a su vez del anglosajón «haliga», «halga» que significa «santo», «santificar» o «consagrar».​ A su vez, «even» o «eve», también en desuso, designa la parte final del día, esto es, la víspera del día siguiente.​ Es, además, el nombre en inglés que reciben la vigilias de las fiestas litúrgicas del cristianismo.​

Recientemente se ha reivindicado otro origen: la mesnie o mesnada, ejército, compaña o procesión de muertos. Según testimonio de Guillermo de Auvernia en el siglo XIII la procesión de difuntos se denominaba «vulgari gallicano Hellequin et vulgari hispanico exercitus antiquus» («en galicano Hellequini y en hispánico ejército antiguo o hueste antigua»). La etimología Hallows’ Eve para Halloween entonces ha de ser una interpretación erudita; nombre y contenido enlazan con el folklore de la Cacería salvaje, la Santa Compaña, la estantigua (estántiga​ en gallego y portugués). ​ El término Halloween en sí mismo sería una derivación del nombre dado al capitán de esta procesión de muertos, que a su vez provendría de tradiciones antiguas del Norte de Europa; este nombre según esta teoría acabó derivando también en Arlequín.

 

Origen celta

Halloween según la teoría tradicional tiene su origen en una festividad céltica conocida como Samhain, que deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano. Los antiguos britanos tenían una festividad similar conocida como Calan Gaeaf. En el Samhain se celebraba el final de la temporada de cosechas en la cultura celta y era considerada como el «Año nuevo celta», que comenzaba con la estación oscura.  Los antiguos celtas creían que la línea que une a este mundo con el Otro Mundo se estrechaba con la llegada del Samhain, permitiendo a los espíritus (tanto benévolos como malévolos) pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado.
Otra práctica común era la adivinación, que a menudo implicaba el consumo de alimentos y bebidas, e incluso en Asturias se celebraban banquetes en las tumbas de antepasados.

 

La tradición romana

Cuando tuvo lugar la ocupación romana de los dominios celtas la festividad fue asimilada por estos. Aunque ya se celebraban los últimos días de octubre y primeros de noviembre una festividad conocida como la «fiesta de la cosecha», en honor a Pomona (diosa de los árboles frutales), se mezclaron ambas tradiciones.

 

Expansión a Norteamérica

En 1840 esta festividad llega a Estados Unidos y Canadá, donde queda fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos quienes difundieron la costumbre de tallar los jack-o’-lantern (calabaza gigante hueca con una vela dentro) [cita requerida], inspirada en la leyenda de «Jack el Tacaño».
Sin embargo, la fiesta no comenzó a celebrarse masivamente hasta 1921. Ese año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La fiesta adquirió una progresiva popularidad en las siguientes décadas.
La internacionalización de Halloween se produjo a finales de los años 1970 y principios de los 1980 gracias al cine y a las series de televisión. En 1978, se estrenaba en Estados Unidos y en el mundo entero Halloween, de John Carpenter; una película ambientada en la víspera de Todos los Santos que supuso una referencia para el cine de terror de serie B; con innumerables secuelas e imitaciones.

 

Actualidad

Hoy en día, Halloween es una de las fechas más importantes del calendario festivo estadounidense y canadiense. Algunos países iberoamericanos, conociendo aún esta festividad, tienen sus propias tradiciones y celebraciones ese mismo día, aunque coinciden en cuanto a su significado: la unión o extrema cercanía del mundo de los vivos y el reino de los muertos. En Europa son muchas las ciudades en las que los jóvenes han decidido importar el modo con el que Estados Unidos concibe Halloween celebrándolo con fiestas y disfraces. Aunque en algunos lugares, como Inglaterra, la fiesta original ha arraigado de nuevo.

El hecho de que esta fiesta haya llegado hasta nuestros días es, en cierta medida, gracias al enorme despliegue comercial y la publicidad engendrada en el cine estadounidense. La imagen de niños norteamericanos correteando por las oscuras calles disfrazados de duendes, fantasmas y demonios, pidiendo dulces y golosinas a los habitantes de un oscuro y tranquilo barrio, ha quedado grabada en la mente de muchas personas.

En esa noche los espíritus visitaban las casas de sus familiares, y para que los espíritus no les perturbasen los aldeanos debían poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que hubiese en la familia. Si había una vela en recuerdo de cada difunto los espíritus no molestaban a sus familiares, si no era así los espíritus les perturbaban por la noche y les hacían caer entre terribles pesadillas.