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Mar del
Plata, 30 de noviembre de 2003
En esta XIII edición de los
Encuentros se planteó como objetivo analizar y debatir el
fenómeno de la corrupción organizada y analizar el uso de
las herramientas que posee el fisco para combatirla.
En tal sentido, en primer lugar, y sosteniendo la
necesidad de diferenciar el acto corrupto de la corrupción
organizada se comenzó definiendo a esta última a partir de
sus elementos constitutivos (la existencia de un
beneficio, un intercambio, un ocultamiento, un perjuicio y
una transgresión de normas éticas o legales) con el fin de
definir cuáles de ellos podrían ser potencialmente más
“vulnerables” a una “embestida”. Evidentemente, eliminando
o debilitando algunos de los puntos de apoyo de la
corrupción, sería más viable formular políticas destinadas
a combatirla con algún grado de éxito.
Estrechamente relacionado
con esta cuestión se planteó el concepto de “captura del
Estado”, definido como un acto de poder que logra
instituirse en leyes y se lo vinculó directamente con el
proceso de privatizaciones de las empresas públicas
llevado a cabo en la década de los ´90, en muchos de cuyos
casos si bien ha habido numerosos cuestionamientos, no se
han podido comprobar transgresiones normativas, ya que las
leyes estuvieron redactadas a la medida de cada actor.
Muchas veces hay actos legales y legítimos que no obstante
son inmorales y contarios al interés público.
Una óptica complementaria de esta problemática fue la de
considerar que la cuestión de la corrupción excede la
conducta delictiva de algunas personas. Por eso es
limitado el entendimiento de que sancionando a los
ladrones o delincuentes se termina con el problema de la
corrupción dado que en nuestro país existe una
generalizada falta de respeto por la ley ( la llamada
“anomia boba”), de la que además, muchos se vanaglorian.
Es como si hubiera una doble racionalidad: una para los
asuntos públicos y otra para las relaciones privadas. En
el marco de la primera se condena fuertemente a los
funcionarios y políticos corruptos, mientras que en la
lógica de la segunda, no hay reproche social para el
ciudadano que no paga sus impuestos, o en general
transgrede cualquier tipo de normas.
Es muy difícil terminar con la corrupción que, al
contrario de lo que se sostenía algún tiempo atrás, no es
un delito sin víctimas. Algunas de sus principales
características son que:
- funciona en red (no hay
oferta si no hay demanda). Implica al estado, al sector
privado, a los sindicatos, los partidos políticos, etc.
- existe porque hay un sector privado que aseguró su
permanencia durante mucho tiempo a costa de ella. Y si
sale a luz ahora es porque se “desnaturaliza” su
existencia y pasa a ser un tema socialmente problematizado.
- Hasta las capas medias e inferiores del Estado fueron
permeadas por estas redes de corrupción, que tienen todo
que ver con un estado ausente (por lo menos en su función
de regulación y control).
Además no debe perderse de vista que la corrupción no sólo
implica malversación de fondos públicos sino también la
compra de decisiones judiciales.
Por todo lo mencionado, podemos afirmar que si bien es
importante luchar contra la corrupción, mucho más lo es
tener mecanismos de prevención.
Y para implementar medidas en este sentido es
imprescindible conocer las principales causas o
condiciones que propician dicho fenómeno.. Entre ellas se
han mencionado las que siguen:
- Ausencia de controles en el sistema financiero
- Discrecionalidad dentro del Estado
- Ausencia de transparencia
- Falta de acceso a la información, que es lo que
garantiza la tansparencia en la acción pública. (la Ley de
acceso a la información pública está aprobada en
diputados, pero desde hace un año está parada en el
Senado).
- Falta de funcionamiento de la Justicia
- Una burocracia que con excesivas reglas, normas y
disposiciones facilita los actos de corrupción.
- El financiamiento de los partidos políticos;
- Bajos salarios de los funcionarios;
- Tolerancia hacia las prácticas corruptas por la sociedad
misma
- Escasa participación de la ciudadanía (salvo en los
últimos años) ejerciendo el control de la gestión pública.
Por su parte, distintos trabajos han coincidido en que la
corrupción es parte del contexto de operaciones y
conductas que generan evasión fiscal.
En tal sentido, se hizo hincapié en que la moral, la
fuerza de la educación y la tradición civil estimulan el
ejercicio de los valores aprendidos por los individuos,
que mueven a cumplir voluntariamente normas y pago de
tributos. Sin dudas en nuestro país la relación
Estado–Ciudadano eclipsa la relación Fisco Contribuyente.
Las conductas y las
acciones de los hombres están gobernadas por sus
interpretaciones de los estímulos externos, más que por
tales estímulos directamente.
El régimen represivo debe
dar a conocer resultados concretos de castigo al evasor.
Largos procesos sin consecuencias conocidas para el
evasor, carecen de estímulo al cumplimiento.
Complementando el análisis conceptual del fenómeno de la
corrupción, desde el punto de vista económico se destacó,
que el ciclo económico en los países subdesarrollados se
halla delimitado no solamente por variables puramente
económicas, sino también por hechos sociales y políticos.
La volatilidad de capitales, el desconocimiento de las
formas de salario, y la permisividad en las transacciones
que llevan a la corrupción y a la pérdida de normas éticas
de comportamiento afloran en el conjunto del sistema.
La sumisión salvaje del
trabajo al capital, es la prioridad de las definiciones
políticas que llevan a la guerra y a la apropiación de los
recursos naturales de los países desarrollados.
Para modificar estos rasgos
estructurales del sistema es necesaria la voluntad
política de cambio. En esta voluntad tiene que tener
prioridad el fortalecimiento del papel del Estado para que
el mismo tenga un comportamiento activo que permita
orientar la inversión y ampliar la demanda efectiva,
logrando la reincorporación del sector excluido al ámbito
de la reproducción capitalista.
Estos contenidos pueden
tener una implementación inadecuada y diluir la
significación primordial si pierden el sentido y los
principios de obtener una distribución del ingreso acorde
con las necesidades de reproducción de todos los sectores
sociales que integran los mercados nacionales integrados a
la globalización.
La eliminación paulatina de
la fragmentación económica y social, que es hoy la secuela
más notoria del proceso de globalización, debe realizarse
fortaleciendo las identidades nacionales en el marco de
una gestión y regulación que cada vez más requiere de un
consenso internacional.
En el plano de los negocios, asignaciones digitadas de
negocios y corrupción han sido y son parte de un mismo
proceso. Este vínculo es contrastado en la historia y en
especial en la década de los ´90.
Se señaló que cinco han sido los ejes de negocios y actos
de corrupción durante los años ´90:
a) la transferencia de la
propiedad estatal y de espacios de actividad económica
operados por el Estado;
b) la lógica de la política económica;
c) la apropiación de las cajas del Estado y de sus flujos
en el tiempo;
d) el amparo, desde el estado, de negocios fraudulentos y
familiares; y
e) corrupción administrativa.
Al respecto, puede afirmarse que la historia argentina
indica que todo hecho de corrupción ligado a las
transferencias digitadas de activos y a la lógica de la
política económica se ha legitimado en el tiempo,
conformándose encadenamientos que consolidaron las
transferencias de los activos y los enriquecimientos
derivados de la lógica de la política económica.
De hecho, una parte
imprescindible del sistema de apoyo a la corrupción es
todo lo relativo al lavado de dinero que consiste en hacer
aparecer como de origen legítimo el dinero proveniente de
transgresiones y/o delitos (elusión, evasión, tráfico de
elementos prohibidos o personas). Para ello se requiere
una cadena de complicidades en altos niveles de poder
(manejo de diversos recursos como el dinero o la
información) lo cual implica la participación de entidades
financieras o bancarias y estudios legales y contables de
gran experiencia.
En otro orden de cosas, se
planteó que la evasión fiscal internacional es un fenómeno
que posee características similares a las del “crimen
organizado” debiendo comprenderse que se trata de un
problema tan complejo, dinámico y profundo y que cuenta
con tantos pilares, que su solución no pasará solamente
por la acción desplegada por la Administración, sino que
requiere el concurso de la sociedad toda.
En ese marco y teniendo en
cuenta que se trata de un delito trasnacional, las
administraciones fiscales, para cumplir sus objetivos,
requieren información idónea.
Surge así la necesidad del
intercambio de informaciones internacionales como paso
previo a la asistencia mutua entre las administraciones.
El intercambio de información encuentra su fundamento en
las cláusulas de los tratados de doble imposición o en
convenios específicos.
Con respecto a las características específicas de la
Administración Pública que favorecen el fenómeno de la
corrupción es evidente que una Administración híper
regulada e híper normatizada, constituye un caldo de
cultivo para la generación de actos de corrupción y
termina invirtiendo la carga de la prueba sobre el
funcionario público (todo funcionario es corrupto hasta
que se demuestre lo contrario).
Asimismo, en el marco del
Encuentro, se destacó que ser corrupto es tanto hacer uso
de los recursos públicos para fines privados como ser
ineficiente e ineficaz.
En este sentido se planteó
la necesidad de establecer un modelo de gestión por
resultados, ya que en el actual contexto se da el hecho de
que hay excesivas sanciones por errores de procedimiento y
no las hay por incumplimiento del objetivo fundamental del
Estado que es la prestación de servicios a la sociedad.
Este modelo implica un
cambio cultural. Una forma diferente de administrar los
recursos públicos destinada a recuperar la confianza en
las relaciones entre el Estado y la Sociedad.
Por todo lo expuesto,
considerando que los Encuentros Técnicos Anuales de
Administradores Tributarios tienen por objetivo la
reflexión y el debate de temas de la realidad social,
política y económica para discernir las líneas de estudio
anuales del Instituto de Estudios de las Finanzas Públicas
Argentinas, y teniendo en cuenta las ideas discutidas en
esta XIII edición, se ha resuelto crear los siguientes
grupos de investigación para el ciclo lectivo 2004:
- Análisis de los métodos de medición de la corrupción
- Análisis de los métodos de evasión tributaria
- Análisis comparativo de la legislación anti evasión y
anti corrupción de los países miembros del Instituto de
Estudio de las Finanzas Públicas para América Latina.
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