Informe de Relatoría del XIII Encuentro Internacional de Administradores Tributarios en Argentina

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Argentina, 6 al 12 de diciembre de 2004

Mar del Plata, 30 de noviembre de 2003

En esta XIII edición de los Encuentros se planteó como objetivo analizar y debatir el fenómeno de la corrupción organizada y analizar el uso de las herramientas que posee el fisco para combatirla.

En tal sentido, en primer lugar, y sosteniendo la necesidad de diferenciar el acto corrupto de la corrupción organizada se comenzó definiendo a esta última a partir de sus elementos constitutivos (la existencia de un beneficio, un intercambio, un ocultamiento, un perjuicio y una transgresión de normas éticas o legales) con el fin de definir cuáles de ellos podrían ser potencialmente más “vulnerables” a una “embestida”. Evidentemente, eliminando o debilitando algunos de los puntos de apoyo de la corrupción, sería más viable formular políticas destinadas a combatirla con algún grado de éxito.

Estrechamente relacionado con esta cuestión se planteó el concepto de “captura del Estado”, definido como un acto de poder que logra instituirse en leyes y se lo vinculó directamente con el proceso de privatizaciones de las empresas públicas llevado a cabo en la década de los ´90, en muchos de cuyos casos si bien ha habido numerosos cuestionamientos, no se han podido comprobar transgresiones normativas, ya que las leyes estuvieron redactadas a la medida de cada actor. Muchas veces hay actos legales y legítimos que no obstante son inmorales y contarios al interés público.

Una óptica complementaria de esta problemática fue la de considerar que la cuestión de la corrupción excede la conducta delictiva de algunas personas. Por eso es limitado el entendimiento de que sancionando a los ladrones o delincuentes se termina con el problema de la corrupción dado que en nuestro país existe una generalizada falta de respeto por la ley ( la llamada “anomia boba”), de la que además, muchos se vanaglorian. Es como si hubiera una doble racionalidad: una para los asuntos públicos y otra para las relaciones privadas. En el marco de la primera se condena fuertemente a los funcionarios y políticos corruptos, mientras que en la lógica de la segunda, no hay reproche social para el ciudadano que no paga sus impuestos, o en general transgrede cualquier tipo de normas.
Es muy difícil terminar con la corrupción que, al contrario de lo que se sostenía algún tiempo atrás, no es un delito sin víctimas. Algunas de sus principales características son que:

 

- funciona en red (no hay oferta si no hay demanda). Implica al estado, al sector privado, a los sindicatos, los partidos políticos, etc.
- existe porque hay un sector privado que aseguró su permanencia durante mucho tiempo a costa de ella. Y si sale a luz ahora es porque se “desnaturaliza” su existencia y pasa a ser un tema socialmente problematizado.
- Hasta las capas medias e inferiores del Estado fueron permeadas por estas redes de corrupción, que tienen todo que ver con un estado ausente (por lo menos en su función de regulación y control).
Además no debe perderse de vista que la corrupción no sólo implica malversación de fondos públicos sino también la compra de decisiones judiciales.
Por todo lo mencionado, podemos afirmar que si bien es importante luchar contra la corrupción, mucho más lo es tener mecanismos de prevención.
Y para implementar medidas en este sentido es imprescindible conocer las principales causas o condiciones que propician dicho fenómeno.. Entre ellas se han mencionado las que siguen:
- Ausencia de controles en el sistema financiero
- Discrecionalidad dentro del Estado
- Ausencia de transparencia
- Falta de acceso a la información, que es lo que garantiza la tansparencia en la acción pública. (la Ley de acceso a la información pública está aprobada en diputados, pero desde hace un año está parada en el Senado).
- Falta de funcionamiento de la Justicia
- Una burocracia que con excesivas reglas, normas y disposiciones facilita los actos de corrupción.
- El financiamiento de los partidos políticos;
- Bajos salarios de los funcionarios;
- Tolerancia hacia las prácticas corruptas por la sociedad misma
- Escasa participación de la ciudadanía (salvo en los últimos años) ejerciendo el control de la gestión pública.

Por su parte, distintos trabajos han coincidido en que la corrupción es parte del contexto de operaciones y conductas que generan evasión fiscal.
En tal sentido, se hizo hincapié en que la moral, la fuerza de la educación y la tradición civil estimulan el ejercicio de los valores aprendidos por los individuos, que mueven a cumplir voluntariamente normas y pago de tributos. Sin dudas en nuestro país la relación Estado–Ciudadano eclipsa la relación Fisco Contribuyente.

Las conductas y las acciones de los hombres están gobernadas por sus interpretaciones de los estímulos externos, más que por tales estímulos directamente.

El régimen represivo debe dar a conocer resultados concretos de castigo al evasor. Largos procesos sin consecuencias conocidas para el evasor, carecen de estímulo al cumplimiento.

Complementando el análisis conceptual del fenómeno de la corrupción, desde el punto de vista económico se destacó, que el ciclo económico en los países subdesarrollados se halla delimitado no solamente por variables puramente económicas, sino también por hechos sociales y políticos.

La volatilidad de capitales, el desconocimiento de las formas de salario, y la permisividad en las transacciones que llevan a la corrupción y a la pérdida de normas éticas de comportamiento afloran en el conjunto del sistema.

La sumisión salvaje del trabajo al capital, es la prioridad de las definiciones políticas que llevan a la guerra y a la apropiación de los recursos naturales de los países desarrollados.

Para modificar estos rasgos estructurales del sistema es necesaria la voluntad política de cambio. En esta voluntad tiene que tener prioridad el fortalecimiento del papel del Estado para que el mismo tenga un comportamiento activo que permita orientar la inversión y ampliar la demanda efectiva, logrando la reincorporación del sector excluido al ámbito de la reproducción capitalista.

Estos contenidos pueden tener una implementación inadecuada y diluir la significación primordial si pierden el sentido y los principios de obtener una distribución del ingreso acorde con las necesidades de reproducción de todos los sectores sociales que integran los mercados nacionales integrados a la globalización.

La eliminación paulatina de la fragmentación económica y social, que es hoy la secuela más notoria del proceso de globalización, debe realizarse fortaleciendo las identidades nacionales en el marco de una gestión y regulación que cada vez más requiere de un consenso internacional.
En el plano de los negocios, asignaciones digitadas de negocios y corrupción han sido y son parte de un mismo proceso. Este vínculo es contrastado en la historia y en especial en la década de los ´90.
Se señaló que cinco han sido los ejes de negocios y actos de corrupción durante los años ´90:

 

a) la transferencia de la propiedad estatal y de espacios de actividad económica operados por el Estado;
b) la lógica de la política económica;
c) la apropiación de las cajas del Estado y de sus flujos en el tiempo;
d) el amparo, desde el estado, de negocios fraudulentos y familiares; y
e) corrupción administrativa.

Al respecto, puede afirmarse que la historia argentina indica que todo hecho de corrupción ligado a las transferencias digitadas de activos y a la lógica de la política económica se ha legitimado en el tiempo, conformándose encadenamientos que consolidaron las transferencias de los activos y los enriquecimientos derivados de la lógica de la política económica.

De hecho, una parte imprescindible del sistema de apoyo a la corrupción es todo lo relativo al lavado de dinero que consiste en hacer aparecer como de origen legítimo el dinero proveniente de transgresiones y/o delitos (elusión, evasión, tráfico de elementos prohibidos o personas). Para ello se requiere una cadena de complicidades en altos niveles de poder (manejo de diversos recursos como el dinero o la información) lo cual implica la participación de entidades financieras o bancarias y estudios legales y contables de gran experiencia.

En otro orden de cosas, se planteó que la evasión fiscal internacional es un fenómeno que posee características similares a las del “crimen organizado” debiendo comprenderse que se trata de un problema tan complejo, dinámico y profundo y que cuenta con tantos pilares, que su solución no pasará solamente por la acción desplegada por la Administración, sino que requiere el concurso de la sociedad toda.

En ese marco y teniendo en cuenta que se trata de un delito trasnacional, las administraciones fiscales, para cumplir sus objetivos, requieren información idónea.

Surge así la necesidad del intercambio de informaciones internacionales como paso previo a la asistencia mutua entre las administraciones.

El intercambio de información encuentra su fundamento en las cláusulas de los tratados de doble imposición o en convenios específicos.

Con respecto a las características específicas de la Administración Pública que favorecen el fenómeno de la corrupción es evidente que una Administración híper regulada e híper normatizada, constituye un caldo de cultivo para la generación de actos de corrupción y termina invirtiendo la carga de la prueba sobre el funcionario público (todo funcionario es corrupto hasta que se demuestre lo contrario).

Asimismo, en el marco del Encuentro, se destacó que ser corrupto es tanto hacer uso de los recursos públicos para fines privados como ser ineficiente e ineficaz.

En este sentido se planteó la necesidad de establecer un modelo de gestión por resultados, ya que en el actual contexto se da el hecho de que hay excesivas sanciones por errores de procedimiento y no las hay por incumplimiento del objetivo fundamental del Estado que es la prestación de servicios a la sociedad.

Este modelo implica un cambio cultural. Una forma diferente de administrar los recursos públicos destinada a recuperar la confianza en las relaciones entre el Estado y la Sociedad.

Por todo lo expuesto, considerando que los Encuentros Técnicos Anuales de Administradores Tributarios tienen por objetivo la reflexión y el debate de temas de la realidad social, política y económica para discernir las líneas de estudio anuales del Instituto de Estudios de las Finanzas Públicas Argentinas, y teniendo en cuenta las ideas discutidas en esta XIII edición, se ha resuelto crear los siguientes grupos de investigación para el ciclo lectivo 2004:

 

- Análisis de los métodos de medición de la corrupción
- Análisis de los métodos de evasión tributaria
- Análisis comparativo de la legislación anti evasión y anti corrupción de los países miembros del Instituto de Estudio de las Finanzas Públicas para América Latina.